miércoles, 8 de abril de 2020

"El amenazado" Jorge Luis Borges y "Alma mía" Salvador Sobral

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única. ¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

BORGES



domingo, 2 de febrero de 2020

Mis padres siempre me hicieron sentir a salvo, como intocable por la desgracia, lejana a todo lo que fuera caos y tristeza. Me dieron una infancia rodeada de amor, risas y comodidades.
Sentía como una caricia la envidia ajena y me gustaba saber que era la única niña del pueblo que hacía ciertas cosas como veranear dos meses o tener una casa enorme con dos pianos en la plaza del pueblo.
Pero lo más importante que me inculcaron no fue esa tranquilidad económica sino la seguridad de que sólo la cultura proporciona una felicidad grande. Sólo entender de música te ayuda a disfrutarla más, y lo mismo que con la música, con la botánica la pintura o la literatura.
MCC

jueves, 25 de abril de 2019

'ALGUIEN QUE ESCUCHA', por Rosa Montero / 'POEMA DEL LIBRO', de José Ángel Buesa



"... no me cabe la menor duda de que los libros nos salvan la vida y nos ayudan, justamente, a sobrellevar los momentos más duros. Decía Camus que el arte en general, y la literatura en particular, era nuestra mayor arma contra el horror... en lo peor de la noche siempre nos salva la poderosa magia que los libros encierran, a saber: alguien que necesita compartir y alguien que escucha"


Bibliotaeca de Holland House tras los bombardeos de 1940, Londres



ALGUIEN QUE ESCUCHA

Estoy en la pequeña pero formidable feria del libro de Gaillac, un precioso pueblo francés cercano a Albi. La feria, que dura dos días, está plantada en una plaza, un montón de carpas alegres y blancas. Aquí nos sentamos nada más y nada menos que 70 autores tras nuestros libros (un enorme plantel para una feria así). Por las tardes se anima, pero por las mañanas hace un frío pelón y, mientras nos encaminamos hacia una probable cistitis, nos pasamos horas sin vender un colín. Bueno, exagero: de cuando en cuando se acerca alguien y te compra una novela, y entonces tú te sientes tan agradecida que inmediatamente le pedirías en matrimonio, independientemente de su edad y su sexo. En realidad somos como feriantes de los mercados callejeros, feriantes vendiendo calcetines y bragas de palabras.

Tiene su gracia este regreso a la compraventa más básica, al arte como un modesto exudado de la realidad cotidiana. Hoy en esta plaza de Gaillac ofrezco libros en un puesto como podría ofrecer manzanas, porque ambas cosas nos sirven para mantenernos con vida. Hace dos días me preguntaban en Toulouse si las novelas pueden proporcionarnos salidas y consejos en los momentos de profunda zozobra como el que vivimos (escribo este texto, que tarda dos semanas en imprimirse, un día antes de la supuesta declaración de independencia) y yo contesté que no, si de lo que estamos hablando es de una fórmula de urgencia para vadear la crisis. Uno no escribe para enseñar nada, escribe para aprender, para intentar poner un poco de luz en las tinieblas de lo que somos. El sentido de escribir novelas es la búsqueda del sentido de la existencia, y no podemos traicionar esa ambición pura de conocimiento para dar doctrina, por muy bien intencionada que esa doctrina sea.
Y, sin embargo, no me cabe la menor duda de que los libros nos salvan la vida y nos ayudan, justamente, a sobrellevar los momentos más duros. Decía Camus que el arte en general, y la literatura en particular, era nuestra mayor arma contra el horror. Siempre me ha maravillado esa foto de 1941 de una biblioteca londinense destruida por las bombas nazis. El techo se ha caído, formando una colina de cascotes en mitad de la sala. Pero tres paredes siguen en pie, cubiertas aún de estanterías y de libros, y cuatro hombres están distribuidos por la precaria ruina, mirando los lomos, ojeando algún volumen, absortos en lo que hacen. Podría pensarse que andan buscando algo con lo que evadirse de su situación, pero yo creo que están haciendo justo lo contrario: no leen para olvidar, sino para luchar contra la oscuridad. Porque en la continuidad de los libros y en la complicidad con tantas otras personas que, lejos en el tiempo y en el espacio, apostaron por la sensatez y la convivencia reside la esperanza de un futuro luminoso pese a todo. La larga trenza que a lo largo de los siglos formamos los lectores y los escritores (que también somos lectores) es la cuerda que nos saca del pozo.
Los ciudadanos del llamado primer mundo vivimos dentro de un espejismo de seguridad. Nos creemos tan a salvo de todo que a veces hasta nos pensamos inmortales, cuando lo cierto es que la realidad es un tembloroso castillo de naipes, un reflejo en el agua que una simple piedra puede destruir. Mientras escribo esto, mis amigos de la hermosa isla de Puerto Rico llevan tres semanas sin luz en un 90% de la población, sin agua potable en un 65%. El huracán María abrasó la isla como un fuego; no queda ni una hoja, ni un verdor; la gente vive entre las ruinas sin techo de sus casas, expuesta a las enfermedades, el hambre, la sed, la inseguridad. Es como un ensayo general del apocalipsis. El mundo conocido puede desaparecer en un segundo, por un soplido de ogro de la naturaleza o por un despertar del monstruo interior, como sucedió en Yugoslavia, cuando viejos y amables vecinos comenzaron a sacarse literalmente las tripas los unos a los otros. Vivimos a un paso del abismo.
Por eso me conmueve esta preciosa y pequeña feria con su empeño de encender de palabras la oscuridad. Porque en lo peor de la noche siempre nos salva la poderosa magia que los libros encierran, a saber: alguien que necesita compartir y alguien que escucha.
(Fuente: El País Semanal, 22-10-2017)
POEMA DEL LIBRO
Entre todos mis libros, es éste el que prefiero

éste que un día dejé a medio leer
lo cerré de repente, lo puse en el librero,
y ya lo cubre el polvo del ayer.

Recuerdo que era un libro de una belleza
era como si en cada frase floreciera un rosal
pero temí de pronto que me desencantara
si seguía leyendo hasta el final.

Y ahí está en el librero, donde lo puse un día
tal vez un poco triste por lo que no leí,
pues recordé, muchacha, que casi fuiste mía,
y al guardar aquel libro, pensé en ti...


ACERCA DE JOSÉ ÁNGEL BUESA (CUBA, 1910-1982):
Poeta romántico cubano nacido en Cienfuegos, con una obra primordialmente elegíaca. Se le ha llamado y se le conoce como el "poeta enamorado". Fue posiblemente el más popular de los poetas en la Cuba de su época. Su popularidad se debe en gran parte a la claridad y profunda sensibilidad de su obra. Elogiado por muchos de sus contemporáneos y también por los más jóvenes lectores, que aprecian en sus versos una melodía extraordinaria y un fuerte sentimiento de amor. Muchos de sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, ruso, polaco, japonés y chino. Otros muchos han sido musicalizados o recitados en unos 40 discos. A los 7 años empieza a escribir sus primeros versos. Fue también novelista y escritor de guiones para la televisión cubana, también fue director de célebres programas de radio en diversas emisoras. En los últimos años de su vida, vivió como exiliado fuera de Cuba y se dedicó a la enseñanza, ejerciendo como catedrático de literatura en la Universidad Nacional de la República Dominicana. Murió el 14 de agosto de 1982.
(Fuente: epdlp.com)
ENTRADAS RELACIONADAS:


("De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo... el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación... Un libro no debe requerir un esfuerzo, la felicidad no debe requerir un esfuerzo")


(“leer, según el retrato de Chardin, es un acto silencioso y solitario”. ¿Y a quién puede interesarle ese recogimiento en una sociedad tan vibrante como la nuestra, tan volcada hacia delante, tan hiperconectada gracias a las nuevas tecnologías? ¿Qué diablos pinta, en verdad, un tipo con sombrero pasando las hojas de un libro cuando con un clic la Red te sirve cualquier tipo de conocimiento de manera instantánea?... Eso sí... “hay muchos que se creen a sí mismos seres emancipados cuando lo único que han hecho ha sido desabotonarse la ropa”)

'A MÍ, DE ADOLESCENTE, ME PROHIBIERON LAS NOVELAS', por Juan José Millás / 'UN LECTOR', de J.L. Borges

("El libro ha tenido siempre algo de callejón frecuentado por personas huidizas con tendencia, como decíamos, a la clandestinidad... el joven verdaderamente peligroso es aquel que un viernes o un sábado por la noche se queda en casa leyendo Madame Bovary... Ese individuo que se queda a leer Madame Bovary, les aseguro, es una bomba... Porque la realidad está hecha de palabras, de modo que quien domina las palabras domina la realidad... invito siempre a los alumnos a preguntarse hasta qué punto es real la realidad")

CELEBRACIÓN DE LA LECTURA, ELOGIO DE LA LENTITUD("... ¿quién tiene tiempo hoy para zambullirse en una novela o para liarse en los vericuetos de un ensayo o para andarse con un montón de versos que tratan de vanos amoríos o del desastre de vivir? leer no es más que eso: apartarse del ruido y entrar en otro mundo habitado por palabras. Siempre toca hacerlo solo y con tiempo, eligiendo la lentitud frente a la velocidad de nuestras circunstancias. Merece la pena. Ese “acto silencioso y solitario” está tan lleno de riquezas y placeres que quizá tenían razón aquellos antiguos cuando se esforzaban en arreglarse para vivir un momento tan especial")

("... Justo en el momento en el que Tolstoi parece haber suspendido ligeramente la intriga, Anna se coloca en las rodillas un almohadón... Después, pide a Aniuska una linterna, que sujeta en el brazo de la butaca, y saca de su bolsita roja un cortapapeles y una novela inglesa... toda lectura activa contiene el gesto más profundamente democrático que conozco. Es el gesto de quien sabe abrirse al mundo y a las verdades relativas del otro... Si se exige talento a un escritor, debe exigírsele también al lector... Los escritores fallan a los lectores, pero también ocurre al revés")
("Los profesores nos quejamos sin cesar, y más ahora que Bolonia nos “obliga” a organizar seminarios y prácticas que suelen requerir lectura. No leen libros, no son capaces de seguir un artículo académico; por no leer muchos ni siquiera se acercan a una novela. Sin embargo, en secundaria y en bachillerato sí lo hacen: es obligatorio... Ahora pretendemos que los alumnos aprendan en cuatro meses lo que antes procesaban en ocho. La primera víctima de esta recorte fue la lectura sosegada, solitaria y fecunda de libros académicos")


("No es el aprendizaje de un idioma lo que su padre le otorga. Lo que está ante sus ojos es el extraordinario advenimiento en el lenguaje. No se trata de un conocimiento que necesite ser inventariado. Se trata de dejarse invadir dulcemente por el lenguaje que, a partir de ese momento, hablará a través de ella. Ella será su enviada")

jueves, 22 de noviembre de 2018

Rafael Cadenas

Tú apareces,
tú te desnudas,
tú entras en la luz,
tú despiertas los colores,
tú coronas las aguas,
tú comienzas a recorrer el tiempo como un licor,
tú rematas la más cegadora de las orillas,
tú predices si el mundo seguirá o va a caer,
tú conjuras la tierra para que acompase su ritmo a tu lentitud de lava,
tú reinas en el centro de esta conflagración
y del primero
al séptimo día
tu cuerpo es un arrogante
palacio
donde vive
el
temblor.

RAFAEL CADENAS. Gran poeta venezolano nacido en 1930 en Barquisimeto.

Marguerite Yourcenar



Nunca sabrás que tu alma viaja

Dulcemente refugiada en el fondo de mi corazón,

Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores,

Impedirá que hayas existido.

Ahora la belleza del mundo toma tu rostro,
Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad.
El lago pensativo al fondo del paisaje
Me vuelve a hablar de tu serenidad.

Los caminos que seguiste, hoy me señalan el mío,
Aunque jamás sabrás que te llevo conmigo
Como una lámpara de oro para alumbrarme el camino

Ni que tu voz aún traspasa mi alma.
Suave antorcha tus rayos, dulce hoguera tu espíritu;

Aún vives un poco porque yo te sobrevivo.

-Marguerite Yourcenar-
(8 de junio de 1903 - 17 de diciembre de 1987)

domingo, 16 de septiembre de 2018

Sergi Bellver

Cada elección implica una renuncia y cuanto más ambicioso es el cambio, más grave la pérdida que conlleva. Quien no lo acepte y pretenda conservarlo todo no madurará nunca, sea una persona, un colectivo, una sociedad o una cultura.

Aiko Ko Tom Waits

Hoy me he guardado el corazón en el bolsillo, para tenerlo más a mano.
Y no me ha ido mal. ;-)



sábado, 13 de enero de 2018

Fernando Pessoa, Nip Katúa



Para ser grande, sé entero: nada

tuyo exageres o excluyas.

Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres

en lo mínimo que hagas

Por eso la luna brilla toda

en cada lago, porque alta vive.

Fernando Pessoa

Fernando Pessoa
Imagen: Nip Katua

domingo, 12 de noviembre de 2017

Marguerite Yourcenar - Los Inmortales



Nunca sabrás que tu alma viaja

Dulcemente refugiada en el fondo de mi corazón,

Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores,

Impedirá que hayas existido.


Ahora la belleza del mundo toma tu rostro,

Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad.

El lago pensativo al fondo del paisaje

Me vuelve a hablar de tu serenidad.


Los caminos que seguiste, hoy me señalan el mío,

Aunque jamás sabrás que te llevo conmigo

Como una lámpara de oro para alumbrarme el camino


Ni que tu voz aún traspasa mi alma.

Suave antorcha tus rayos, dulce hoguera tu espíritu;


Aún vives un poco porque yo te sobrevivo.


-Marguerite Yourcenar-


El Fantasma y la señora Muir una película de Mankiewicz

"Cómo te hubiera gustado el cabo Norte, y los fiordos al sol de medianoche… y navegar entre los arrecifes en Barbados donde el agua azul se torna verde...”. Según las creencias budistas hay una zona intermedia entre la vida y la muerte donde van a dar los seres que se niegan a reconocer su propia extinción. ¿Quién no ha tenido en un momento de su vida la sensación de percibir una misteriosa presencia a su lado? La presencia de seres queridos ya desaparecidos que ya no vemos pero que sentimos, que están presentes en nuestros pensamientos. Como una sombra que se aferra a nosotros y parece decirnos: sigo aquí, no me ido, por favor no te olvides de mí… “Lo que nos hemos perdido, Lucy. Lo que nos hemos perdido los dos. Adiós querida mía…”, es la amarga despedida del fantasma capitán Gregg (Rex Harrison) a una dormida y bellísima señora Muir (Gene Tierney). A partir de ese momento su relación será un sueño. El sueño de una vida maravillosa que hubieran podido conocer juntos. El sueño del amor más allá de la muerte (lo que Quevedo llamó "polvo enamorado"). ¿Es el capitán Gregg realmente un fantasma o tal vez sólo la proyección de los anhelos de la Sra. Muir? No lo sé. Pero el capitán Gregg se convertirá a partir de ese instante en la imagen soñada de una mujer que busca su independencia en una casa junto al mar; porque "Al menos el mar no engaña, obliga a mirar las cosas de frente". Viento, deseo, soledad, amor, mar (Muir significa mar en gaélico)… y el lamento por “todos esos momentos que se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia”, como decía el replicante Roy Batty poco antes de morir (¿se inspiró Ridley Scott en esta escena para el final de su Blade Runner?). Otra pregunta difícil de responder. Pero lo que sí es cierto, en esta fusión de lo fantasmal con lo real del día a día, es que en “El Fantasma y la Sra. Muir” de Joseph L. Mankiewicz, no hay roces, ni caricias… pero si mucho amor, mucha dulzura y sobre todo mucha belleza; y como dejó escrito JRJ: “Bello es lo que el tiempo no hace vulgar”.
Jorge Sánchez

domingo, 17 de septiembre de 2017

ROBERT JOHNSON

Acababan de tocar en alguna parte hacia las 4 de la mañana, recogían y se iban a dormir al hotel. Un tren los despertaba a las 6:30. Entonces Johnny Shines decía: ¿Robert, tomamos este tren?. Él no decía nada, se levantaba y se vestía. Poco le importaba donde fuera el tren. De dónde venía. A dónde iba. Eso no cambiaba nada para él. Le daba igual. Rey del Blues del Delta, el abuelo del Rock and Roll. De él dijo Clapton (que dedicó su álbum ‘Me and Mr. Johnson’ a versionar todo su repertorio) que era “el más importante músico de blues que haya vivido”. Cada vez que lo escucho me quedo enganchado oyendo esa voz aguda, obsesiva. Sobre el filo de una navaja. Entre alegría y dolor. Muerto a los 27 años. 29 canciones. Y sólo dos fotografías conocidas. Resting in the Blues está escrito en su lápida. Nunca tendremos más que unas pequeños detalles sobre la vida de Robert Johnson. (Jorge Sanchez)

domingo, 28 de mayo de 2017

GERMAN COPPINI


El otro día encontré una entrada en un blog sobre German Coppini que me encantó.

German Coppini fue muy grande y quería hacerle un hueco en este blog


Germán Coppini López-Tormos (1961-2013)

Procedencia: Santander

Grupos: Siniestro Total, Golpes Bajos, Anónimos, Cocoma, Lemuripop, Néctar y en solitario
A mediados de los 80 era, al igual que yo, un asiduo de la mítica tienda de discos Guarrerías Preciados que regentaba Sardinita. Allí, tuve la oportunidad de departir en varias ocasiones con él, siempre con la música como telón de fondo. Era, en efecto, un tipo introvertido, tal y como rezaba su leyenda, pero cercano a la vez, educado, imaginativo, carente de cualquier atisbo de divinidad. Era quien era, lo asumía con naturalidad, no concediéndole la más mínima importancia a algo que para mi era algo mas que una ilusión: tener delante a alguien de tal magnitud y poder disfrutar de su sencillez. No olvidemos, que, en el fondo, la mentalidad (y la apariencia física) de Germán en aquella época era punk y la mía ...cualquiera sabe.
Pasaron los años y fui perdiéndole la pista, no ya personal, sino incluso musicalmente porque lo que hizo después me resultaba mucho menos atractivo que las bases que ya había sentado en Siniestro Total y Golpes Bajos. A nadie se le escapa que tuvo un bagaje artístico irregular y no siempre por culpa suya,. La industria musical suele actuar a modo de rapiña cuando huele el talento y solo suele racionalizarlo correctamente en contadas ocasiones.
Pasó los últimos años de su vida impartiéndole lecciones gratuitas a músicos de generaciones posteriores a la suya, quizá porque sus congéneres no supieron interpretarlo del todo, quizá porque era la mejor tabla de salvación que encontró para seguir ejerciendo de genio, quizá por sus propios dogmas de fe en lo que mejor sabía hacer. Lo cierto es que volvió a ganarse el respeto que nunca debió perder.
Anoche, en ese momento en que los efluvios y los jugos gástricos de la opípara cena familiar causan, aparte de algún que otro problemilla de conciencia, mas modorra que otra cosa, se me ocurre encender el ordenador. En mala hora, Germán Coppini ha muerto. No me parece necesario incidir en los detalles del impacto, muchos desconocíamos sus dolencias pero creo que en ese instante el trance de todos los que amamos la música era bastante doloroso.

Con él, no sólo se va uno de los mayores embajadores del pop que ha dado Galicia, sino una de las mentes más brillantes del pop estatal, pocas voces han sido capaces de desgranar tanto sentimiento abordando tanto el punk como los ritmos negros, nadie como él para dotar de exquisitez al costumbrismo, de sofisticación a las meigas ... tantas cosas que agradecerte ... ahora sí que vamos a necesitar otro alien divino que, como tú, nos haga soñar. Hasta siempre, Germán.
[Redacción Nuevaola80. Aurelio Sánchez Castillo]

domingo, 23 de abril de 2017

Jordi Doce Chambrelan y La Caza del Carualo

Si traducir poesía es difícil. Traducir los poemas de Lewis Carrol que inventaba la mayoría de las palabras y con etimología propia, exige magia. Y eso es exactamente lo que a mi parecer hace Jordi Doce en La Caza del Carualo. Auténtica mágia. Así que preparaos a disfrutar.
Carualo, como su nombre indica, es una mezcla de caracol y escualo.
Un libro bellísimo, de Nórdica.
Ilustraciones geniales de Tove Jansson acompañan a un texto como éste en el Pronto Tercero.


lunes, 3 de abril de 2017

BOB DYLAN Y EL NOBEL



Todos queremos hablar hoy de Dylan. Desde los 13 años es mi sombra y mi luz. El ha hablado a "Los señores de la guerra" como nadie, a la libertad, al amor...
Con 11 años me aprendí su biografía en inglés de memoria para un trabajo oral del cole.
Hace año y medio lo vi en directo. Fantástico.
Cuando a alguien que admiras tanto le dan un reconocimiento como el premio Nobel de literatura te sientes en paz con el mundo. Cuánta ampolla va a levantar entre algunos ¿No tiene bastante con el Principe de Asturias de las artes, dirán, que le dieron en 2007 o el Pulitzer honorífico, o un Oscar, Globos de oro, un montón de Grammys y premios varios?
Pues no. Cuando uno es un genio, es casi un mito, ha marcado su huella en la historia, no se le puede tener envidia, aceptémoslo y sigamos disfrutando de compartir el mundo con un gigante como él.
Desde que me colgué su póster a los 13 años detrás de mi puerta y durante casi 20 años su cara fue lo último que veía cada noche antes de dormir, desde entonces yo lo premié y vivió siempre conmigo.

Hoy me han dado la razón. :-)

En este fragmento de la película Pat Garrett y Billy el niño sale una de las canciónes más bellas de todos los tiempos.

Knockin on heavens door

martes, 28 de febrero de 2017

Juan Ramón Jiménez. y Ben Webster

LLUVIA DE OTOÑO
(Llueve, llueve dulcemente...)

... El agua lava la yedra; 
rompe el agua verdinegra; 

el agua lava la piedra... 
Y en mi corazón ardiente, 
llueve, llueve dulcemente

Esté el horizonte triste; 
¿el paisaje ya no existe?; 
un día rosa persiste 
en el pálido poniente... 
Llueve, llueve dulcemente.

Mi frente cae en mi mano 
¡Ni una mujer, ni un hermano! 
¡Mi juventud pasa en vano! 
- Mi mano deja mi frente... - 
¡Llueve, llueve dulcemente!

¡Tarde, llueve; tarde, llora; 
que, aunque hubiera un sol de aurora 
no llegará mi hora 
luminosa y floreciente! 
¡Llueve, llora dulcemente!

Juan Ramón Jiménez.

martes, 3 de enero de 2017

ÁNGEL GONZÁLEZ



Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
“¿Por qué lloras, si todo en ese libro es de mentira?”
Y él respondió: “Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad”

ÁNGEL GONZÁLEZ

A veces los poemas te leen el corazón

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Keith Jarrett Be my love


La Princesa Prometida



"Te amo -le dijo Buttercup-. Sé que esto debe resultarte sorprendente, puesto que lo único que he hecho siempre ha sido mofarme de ti, agraviarte y provocarte, pero llevo ya varias horas amándote, y cada segundo que pasa te amo más. Hace una hora, creí que te amaba más de lo que ninguna mujer ha amado nunca a un hombre, media hora más tarde, supe que lo que había sentido entonces no era nada comparado con lo que sentí después. Mas al cabo de diez minutos, comprendí que mi amor anterior era un charco comparado con el mar embravecido antes de la tempestad".

La Princesa Prometida

Pilar Blanco Díaz



Hay quienes justifican su existencia con perseguir un ideal, una ambición, una meta cruel, un destino insobornable.

Los que se entregan a una patria, al bien común o propio, al mal para los otros, al poder, a la farsa, a un desengaño. A Dios, al juego, al poderoso caballero don dinero.

Hay quienes se prodigan en fiestas y promociones, los que se venden, los que todo lo compran. Aquellos que anhelan y eso les quita el sueño. Los que se conforman con el pan duro de su día a día a ras de tierra.

Hay pusilánimes y temerarios. Gente de buen y mal pasar. Quienes han nacido para hacer daño, para hacer el indio, para hacer el bien. Para dejar grandes obras. Para dejar porquerías que ellos creen grandes obras. Para escuchar, para hacerse oír. Para devorar o para ser las víctimas necesarias que dan a los victimarios su razón y su látigo.

Hay cobardes que miden el mundo con la vara de su miedo. Aventureros que lo hacen con la de su tedio. Tantos siglos a rastras dan para mucho "hay". Para mucho "ay" también. Pues venimos al mundo por miles, por millones, cada cual con su pan o con su pena. Ninguno con la llave de la jaula.

Yo he venido al mundo para amar. Para ser amada. Y sin amor me importan una higa la poesía y el semejante, si el otoño mueve las hojas como alas aleves de leves abanicos, las obras completas de don Ramón María del Valle Inclán o las sotilezas iluminadas de santones y patriotas y padres padrones de la Cosa Suya.

Allá muevan feroz guerra ciegos poetas

por un palmo más de gloria.

Mi tierra es la que media entre su piel y la mía. Entre su alma y la mía.

Omnia vincit amor.

Pilar Blanco Díaz