viernes, 5 de agosto de 2016

Slawomir Mrozek.



EL SOCIO

Decidí vender mi alma al diablo. El alma es lo más valioso que tiene el hombre, de modo que esperaba hacer un negocio colosal.

El diablo que se presentó a la cita me decepcionó. Las pezuñas de plástico, la cola arrancada y atada con una cuerda, el pellejo descolorido y como roído por las polillas, los cuernos pequeñitos, poco desarrollados. ¿Cuánto podía dar un desgraciado así por mi inapreciable alma?

-¿Seguro que es usted el diablo?- pregunté.

- Sí, ¿por que lo duda?

- Me esperaba al Príncipe de las Tinieblas y usted es, no sé, algo así como una chapuza.

- A tal alma tal diablo -contestó-. Vayamos al negocio.

Slawomir Mrozek.

ANTONIO COLINAS. Segundo tratado de Armonía.




"Si alguna vez te olvido, recuérdame en el azul de nuestras noches. En él no hay olvido, porque azules son las venas por donde va la sangre de la memoria de ti y de mí".


ANTONIO COLINAS.

"Segundo tratado de Armonía".

jueves, 16 de junio de 2016

Alejo Carpentier, Los pasos perdidos.


Un día, los hombres descubrirán un alfabeto en los ojos de las calcedonias, en los pardos terciopelos de la falena, y entonces se sabrá con asombro que cada caracol manchado era, desde siempre, un poema.


Alejo Carpentier, Los pasos perdidos.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Dante

Tres cosas nos quedan del paraíso: las estrellas, las flores y los niños.



sábado, 31 de octubre de 2015

Rafael Cadenas



Tú apareces,

tú te desnudas,

tú entras en la luz,

tú despiertas los colores,

tú coronas las aguas,

tú comienzas a recorrer el tiempo como un licor,

tú rematas la más cegadora de las orillas,

tú predices si el mundo seguirá o va a caer,

tú conjuras la tierra para que acompase su ritmo a tu lentitud de lava,

tú reinas en el centro de esta conflagración

y del primero

al séptimo día

tu cuerpo es un arrogante

palacio

donde vive

el temblor.

RAFAEL CADENAS. Gran poeta venezolano nacido en 1930 en Barquisimeto.

domingo, 30 de agosto de 2015

Nadie sino tú - Charles Bukowski



Nadie puede salvarte sino

tú mismo.

te verás una y otra vez

en situaciones

casi imposibles.

intentarán una y otra vez

por medio de subterfugios, engaños o

por la fuerza

que renuncies, te des por vencido y/o mueras lentamente

por dentro.


nadie puede salvarte sino

tú mismo

y será muy fácil desfallecer,

pero muy fácil,

pero no desfallezcas, no, no.

limítate a mirarlos.

escucharlos.

¿quieres ser así?

¿un ser sin cara, sin mente,

sin corazón?

¿quieres experimentar

la muerte antes de la muerte?


nadie puede salvarte sino

tú mismo

y mereces salvarte.

no es una guerra fácil de ganar

pero si algo merece la pena ganar,

es esto.


piénsalo.

piensa en salvarte a ti mismo.

tu parte espiritual.

la parte de tus entrañas.

tu parte mágica y ebria.

sálvala.

no te unas a los muertos de espíritu.


mantente

con buen talante y garbo

y al cabo,

si fuera necesario,

apuesta tu vida en plena refriega,

al carajo las probabilidades, al carajo

el precio.


nadie puede salvarte sino

tú mismo.

¡Hazlo! ¡sálvate!

entonces sabrás exactamente de qué hablo.




(Nadie sino tú - Charles Bukowski)

domingo, 16 de agosto de 2015

Sergi Bellver


Demasiada gente incapaz de comprender que "sensible" no es sinónimo de "débil" o "vulnerable". Un material puede ser sensible a los estímulos externos pero sólido y perdurable. Una persona puede ser sensible a las cosas del mundo y a los gestos, palabras y silencios de los demás, y al mismo tiempo fuerte y adaptable. La sensibilidad no tiene nada que ver con el sentimentalismo, la sensiblería o la fragilidad, como insisten en creer todos esos pobres cínicos y nihilistas con sus armaduras de vidrio, demasiado transparentes al ojo atento, vulnerables de veras al golpe que en el ángulo justo las hace añicos el día menos pensado. La sensibilidad, en lo personal, lo social, lo artístico o lo inanimado, no es otra cosa que ventaja, capacidad de registrar e interpretar la experiencia vital en todo su detalle, posibilidad de una respuesta más profunda y plena al medio y a los semejantes. No tiene nada que ver con la debilidad ni con la vulnerabilidad, que van por otro lado y pueden coincidir o no en un ser o un material sensible. Ni siquiera ante los golpes más duros se quiebran los seres y materiales sensibles cuya naturaleza es fuerte y adaptable. Aunque demasiada gente obtusa sea completamente incapaz de comprenderlo, condenada a registrar e interpretar siempre una porción tan mutilada de la experiencia vital. Gente "fuerte" en apariencia, pero ajena a la resiliencia, esa cualidad especial y casi inagotable de muchos seres y materiales sensibles.

resiliencia.
1. f. Psicol. Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
2. f. Mec. Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación.