domingo, 23 de abril de 2017

Jordi Doce Chambrelan y La Caza del Carualo

Si traducir poesía es difícil. Traducir los poemas de Lewis Carrol que inventaba la mayoría de las palabras y con etimología propia, exige magia. Y eso es exactamente lo que a mi parecer hace Jordi Doce en La Caza del Carualo. Auténtica mágia. Así que preparaos a disfrutar.
Carualo, como su nombre indica, es una mezcla de caracol y escualo.
Un libro bellísimo, de Nórdica.
Ilustraciones geniales de Tove Jansson acompañan a un texto como éste en el Pronto Tercero.


lunes, 3 de abril de 2017

BOB DYLAN Y EL NOBEL



Todos queremos hablar hoy de Dylan. Desde los 13 años es mi sombra y mi luz. El ha hablado a "Los señores de la guerra" como nadie, a la libertad, al amor...
Con 11 años me aprendí su biografía en inglés de memoria para un trabajo oral del cole.
Hace año y medio lo vi en directo. Fantástico.
Cuando a alguien que admiras tanto le dan un reconocimiento como el premio Nobel de literatura te sientes en paz con el mundo. Cuánta ampolla va a levantar entre algunos ¿No tiene bastante con el Principe de Asturias de las artes, dirán, que le dieron en 2007 o el Pulitzer honorífico, o un Oscar, Globos de oro, un montón de Grammys y premios varios?
Pues no. Cuando uno es un genio, es casi un mito, ha marcado su huella en la historia, no se le puede tener envidia, aceptémoslo y sigamos disfrutando de compartir el mundo con un gigante como él.
Desde que me colgué su póster a los 13 años detrás de mi puerta y durante casi 20 años su cara fue lo último que veía cada noche antes de dormir, desde entonces yo lo premié y vivió siempre conmigo.

Hoy me han dado la razón. :-)

En este fragmento de la película Pat Garrett y Billy el niño sale una de las canciónes más bellas de todos los tiempos.

Knockin on heavens door

martes, 28 de febrero de 2017

Juan Ramón Jiménez. y Ben Webster

LLUVIA DE OTOÑO
(Llueve, llueve dulcemente...)

... El agua lava la yedra; 
rompe el agua verdinegra; 

el agua lava la piedra... 
Y en mi corazón ardiente, 
llueve, llueve dulcemente

Esté el horizonte triste; 
¿el paisaje ya no existe?; 
un día rosa persiste 
en el pálido poniente... 
Llueve, llueve dulcemente.

Mi frente cae en mi mano 
¡Ni una mujer, ni un hermano! 
¡Mi juventud pasa en vano! 
- Mi mano deja mi frente... - 
¡Llueve, llueve dulcemente!

¡Tarde, llueve; tarde, llora; 
que, aunque hubiera un sol de aurora 
no llegará mi hora 
luminosa y floreciente! 
¡Llueve, llora dulcemente!

Juan Ramón Jiménez.

martes, 3 de enero de 2017

ÁNGEL GONZÁLEZ



Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
“¿Por qué lloras, si todo en ese libro es de mentira?”
Y él respondió: “Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad”

ÁNGEL GONZÁLEZ

A veces los poemas te leen el corazón

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Keith Jarrett Be my love


La Princesa Prometida



"Te amo -le dijo Buttercup-. Sé que esto debe resultarte sorprendente, puesto que lo único que he hecho siempre ha sido mofarme de ti, agraviarte y provocarte, pero llevo ya varias horas amándote, y cada segundo que pasa te amo más. Hace una hora, creí que te amaba más de lo que ninguna mujer ha amado nunca a un hombre, media hora más tarde, supe que lo que había sentido entonces no era nada comparado con lo que sentí después. Mas al cabo de diez minutos, comprendí que mi amor anterior era un charco comparado con el mar embravecido antes de la tempestad".

La Princesa Prometida

Pilar Blanco Díaz



Hay quienes justifican su existencia con perseguir un ideal, una ambición, una meta cruel, un destino insobornable.

Los que se entregan a una patria, al bien común o propio, al mal para los otros, al poder, a la farsa, a un desengaño. A Dios, al juego, al poderoso caballero don dinero.

Hay quienes se prodigan en fiestas y promociones, los que se venden, los que todo lo compran. Aquellos que anhelan y eso les quita el sueño. Los que se conforman con el pan duro de su día a día a ras de tierra.

Hay pusilánimes y temerarios. Gente de buen y mal pasar. Quienes han nacido para hacer daño, para hacer el indio, para hacer el bien. Para dejar grandes obras. Para dejar porquerías que ellos creen grandes obras. Para escuchar, para hacerse oír. Para devorar o para ser las víctimas necesarias que dan a los victimarios su razón y su látigo.

Hay cobardes que miden el mundo con la vara de su miedo. Aventureros que lo hacen con la de su tedio. Tantos siglos a rastras dan para mucho "hay". Para mucho "ay" también. Pues venimos al mundo por miles, por millones, cada cual con su pan o con su pena. Ninguno con la llave de la jaula.

Yo he venido al mundo para amar. Para ser amada. Y sin amor me importan una higa la poesía y el semejante, si el otoño mueve las hojas como alas aleves de leves abanicos, las obras completas de don Ramón María del Valle Inclán o las sotilezas iluminadas de santones y patriotas y padres padrones de la Cosa Suya.

Allá muevan feroz guerra ciegos poetas

por un palmo más de gloria.

Mi tierra es la que media entre su piel y la mía. Entre su alma y la mía.

Omnia vincit amor.

Pilar Blanco Díaz